lunes, 24 de enero de 2011

Argumentación sobre el escudero del Lazarillo

  El escudero es un hidalgo con el que Lázaro estuvo en el tercer tratado.
El iba bien vestido y cuidaba mucho su honra, como cualquier noble de la época, pero a diferencia de ellos, era pobre como una rata. Por la calle iba con la cabeza alta y esa actitud despreocupada, pero al llegar a casa apenas comía lo que Lázaro mendigaba. Por todo ello, yo creo que es un pobre imbécil. Aunque abandone a Lázaro yo pienso que no le hizo ningún mal, ya que Lázaro le daba de comer y no al revés.
  El es así por su educación le hizo así. Aunque tenga hambre su educación (para nosotros arcaica y estúpida) le nubla la mente y le hace perder la noción de las prioridades, anteponiendo la honra al hambre.
  Pienso que aunque sea pobre , por lo menos es honrado y humilde ya que prefiere pasar hambre a robar, o eso le dice a Lázaro.
  El tuvo dinero alguna vez, ya que tenía un palomar y unas tierras, pero otra vez la dichosa honra estuvo de por medio y bpor no saludar a otro noble por creerse mejor que él, tuvo que dejar Castilla la Vieja e ir a Toledo, donde no le esperaban más que desgracias, o al menos eso cuenta, en caso de no ser así tambien sería por su honra por lo que le miente a Lázaro...
  Y de lo que al hidalgo pasó, yo pienso que todo es por culpa de su educación que venía ya de muchos siglos atrás y se continuaría hasta la revolución francesa. Por eso estaba tan arraigada y fuerte, ya que generación tras generación esa educación de la honra y de la sociedad estamental se había transmitido como una plaga, que hubo que cortar de raiz hacia 1800.
   Se ha debatido mucho sobre la aparición del escudero en el Lazarillo.Unos pensaban que era mala persona por abandonar a Lázaro, otros decían que en el fondo es una buena persona. Yo me incluyo en este último grupo y pienso que aunque su actitud fuera estúpida en el fondo era buena persona. Aunque eso no quita que hubiera podido perjudicar gravemente a Lázaro al abandonarle y dejarle para enfrentarse a sus problemas, solo por conservar su honra ese hidlago, ese pobre e imbecil hidalgo, el cual era escudero, más no tenía caballero, cosa que también da que pensar...

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La historia de una caca

Un dia hablaba Gumersindo con su abuelo Eustaquio y le preguntó:
-Eustaquio me siento inútil y creo que de nada sirvo, pues por más que lo intento no consigo hacer algo bien.
-Gumersindo-respondió Eustaquio- me parece que si te cuento esta fábula me entenderás mejor:
-Había una vez una caca de vaca que, aunque sabía que era una caca, no sabía que era de vaca. Y como el tiempo de una caca es muy corto y por suerte estaba sobre una colina, empezó a rodar cuesta abajo. Lenta e incansablemente la caca seguía bajando y entonces se topó con una flor:
-Perdone señora flor-dijo la caca-¿sabe usted quién es mi mamá?
-Pues por tu repelente aspecto, diría que eres de vaca.
¿Y dónde puedo encontrar una vaca?-preguntó la caca
-Abajo de la colina hay unas, ¿para que quiere una insignificante mierda hacer nada?
La caca siguió bajando aunque un poco deprimida.

Al final llegó hasta abajo, y vió a aquel enorme animal, se acercó muy ilusionada y dijo:
-!Hola, mamá!
-!Tú no eres mi hija!-gritó despectivamente la vaca- mis hijos están allí comiendo-dijo señalando a sus terneritos- Tú no eres más que un desecho y no sirves para nada.
La vaca dió media vuelta y se fué, y la caquita quedose deprimida y abandonada.
 
Y la caca comenzó a secarse, y a secarse, al final, cuando la caca estaba casi seca, notó un cosquilleo, que crecía por dentro, y más y más. De pronto, surgieron unas lindas setas que dijeron:
-!Buenos días, caquita!¡Y muchas gracias!
-¿Por qué? Soy una mierda no sirvo para nada...
-¡Que va! De no ser por tí no existiríamos y no sería la hierba tan verde.
La caca comprendió que hasta una mierda, un desecho, tiene alguna utilidad.
Gumersindo lo entendió y fue a buscar trabajo, y lo encontró.
Como a Raúl le gustó mucho la historia, la pasó a papel en esta redacción esperando sacar un 10 (o un 9'5) y escribió unos versos que dicen así:
                     Por muy inútiles que seáis no os desaniméis,
                     pues un buen día oficio encontraréis.

lunes, 25 de octubre de 2010

El monje incomprendido por Raúl García

  Corría el siglo XI y un monje pintaba un cuadro en su perdido monasterio del norte de Castilla. Aquel monjecillo de la orden benedictina no cesaba de pintar ese cuaadro, mas todos sus hermanos se preguntaban qué significaría. Mucho le habían preguntado pero el siempre respondía:
-No estoy seguro, tan solo sé que Dios es mi inspiración.
Y entonces cada uno se iba a hacer su tarea y lo dejaban pintar. El monje solamente comía, rezaba cuando tocaba, dormía y pintaba el cuadro, jamás se cansó hasta que lo hubo terminado y entonces, satisfecho, se fue a rezar mientras los otros monjes, asombrados se preguntaban cual sería su significado o, tan solo su finalidad.
 Mucho pensaron, y una mañana, al despertar , el cuadro había cambiado, la figura del que supuestamente era Dios cambió de postura, adoptando una extraña pose y sus ropajes desaparecieron mostrando su cuerpo desnudo. En ese momento el desgraciado autor del cuadro apareció por allí y, todos le miraban preguntandose como se atrevió a blasfemar de aquel modo. El monje, aterrado, salió corriendo y los otros le siguieron hasta el mismo fin de las tierras de la abadía.
Tropezó con una raíz de un gran roble, entonces llegaron los monjes y le encontraron desmayado y esperaron a que despertara y entonces lo acusaron de nigromancia, artes oscuras y blasfemia y lo quemaron vivo.
Más tarde se descubrió que el cuadro no cambió, pues tan solo fue un cambiazo de su celoso hermano que quiso hacer una "bromita".